Es difícil desmembrarse en secciones, aunque ya este hecho pedazos con cada persona que cruza en mi camino y termina en mis historias, en mis sueños o al menos en mis pensamientos. Todos ellos han arrancado pedazos de mí irreemplazables, pedazos que he tenido que llenar con los restos que he recogido de ellos mismos o de otras personas que pasaban por el lugar.
Sin embargo, no es lo mismo, siempre que se alejan siento un gran vacío, algo de mi hace falta, algo me fue arrancado. He sido desmembrado infinidad de veces y no es tan doloroso como parece, lo malo es que aun tengo vida, eso significa constante movimiento y muchas de las partes que he dejado en algunas personas jamás las he vuelto a ver. Razones hay muchas: hay lugares a los que nunca volví, hay personas que jamás volvieron, otras desaparecieron y otras desaparecieron lo que alguna vez me arrancaron y ahí, es donde comienza el dolor.
Desde pequeño he visto como es devorada la mente, el corazón, la lengua, ojos, labios, oídos, la piel y cada uno de mis órganos, los miembros me son arrancados entre abrazos, momentos y saludos.
En tardes de juegos y peleas, borracheras, café, entre películas, largas platicas, viajes, noches, días, entre tantos más incontables momentos, he visto la disección a mi propio cuerpo, lo peor, es que siempre ha sido con entera satisfacción, entre sonrisas, algunas mas secándome las lágrimas y otras tantas con la serenidad necesaria en el momento.
A cada uno de ustedes que aún posea un pedazo de mí, lo único que les pido es que lo cuiden y lo conserven bien, por favor, espero pronto volver a verlos. Que las partes que yo tengo de cada uno, las llevo por todo mi cuerpo, y sobre todo en el plexo. No puedo vivir sin ellas y son irreemplazables.
(… Dedicado a los que amo y a tantas personas que son y fueron parte de mi vida...)

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