...
—...y entonces dime, ¿por qué te enamoraste de mí?
—¿Quién te dijo que estoy enamorado?
—¡Ash! Bueno, ¿por qué te gusto?
—Porque te sabes descosida.
—¿Y eso qué tiene que ver?
—Que "siempre hay un roto para cada descosido"... o algo así.
—¿O sea que tú estas roto?
—Sí, y mientras te sepas descosida, no habrá ningún pedo entre los dos.
—¿Y qué pasará cuando uno de los dos ya no esté roto o descosido?
—¿Sabías que las mulas son estériles?
—¡Osh! ¿Eso qué?
—Suponiendo que fueras una mujer plena y feliz, ¿estarías conmigo?
—Buen punto...
...
P.D.: Mujeres, cuidado con el choro mareador. Hombres, no intenten esto en casa...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

0 Sacaderos de lenguas:
Publicar un comentario