Con el mismo miedo a los años que funcionan como espejos, me estoy llenando de edad con poco sueño, marcándome la piel con uñas y batallas. Cada vez mas maduro y a punto de pudrirme. No me gusta ni la fecha, preferiría no saber que día nací ni que día nacieron los demás. No lo necesito, puedo vivir sin ello.
He perdido la cuenta de los amores consumidos o tal vez no me gusta contar; o mas bien nunca los tuve. Y ahora la memoria esta casi llena y sin aprender la lección. Simplemente se que recorro los meses exactos que he nacido y he de morir.
Cada año es mas corto y se sufre igual y, con menos regalos. Y aquí, es donde quiero regresar el tiempo para crecer. Cansado de procurar espacio a toda muerte.
No he dejado de ser un raro, sino que ahora soy uno con más entradas y barriga, y considerablemente menos espontaneidad, en resumen un detestable raro adulto.
Si, no mames; sobrevivo por pura ansiedad.

0 Sacaderos de lenguas:
Publicar un comentario