De pronto despiertas a la realidad y tienes una mujer atrapada en la mitad de la garganta.
Ella vive en la mitad de mi garganta, fingiendo ser nudo, fingiendo ser Mar, finguiendo dolor. Inmutable ante la saliva, el vino, el aire frío o mis lágrimas que trago para pasarla.
Vive en mi garganta, se expande a mi cabeza o se asoma por mi boca. Me ha hinchado los parpados cuando se me escurre por los ojos, deseando se estancará al pecho o a la panza y alborotar mariposas o lombrices. Cualquier mierda que haya ahí.
La detesto...
La detesto porqué no esta, porque de todo lo que pudo haber sido, se volvió Cáncer.
"Voy a dejarte viviendo allí, en mi garganta, hasta que el hastío te invite a ahorcarte entre mis cuerdas vocales, hasta quedarme sin voz".
Gente tonta que elige las peores partes para vivir en mi...

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